Viajar por Colombia es también viajar por África. En los ritmos que suenan en las calles, en los sabores intensos de su gastronomía y en la forma cálida de recibir al visitante, la herencia afrocolombiana está presente y viva. El turismo afrocolombiano no es solo una experiencia cultural: es una forma de entender la historia del país, su diversidad y la resistencia de comunidades que han convertido su identidad en patrimonio.
Desde el Caribe hasta el Pacífico, pasando por ríos, selvas y ciudades portuarias, las comunidades afrodescendientes han construido territorios con una riqueza cultural única. Conocerlos como viajero implica escuchar, saborear, aprender y participar con respeto, entendiendo que cada destino afro es un espacio de memoria, creación y orgullo colectivo.
Este artículo es una guía para descubrir el turismo afrocolombiano desde adentro: sus territorios, su música, su cocina y las experiencias que hoy abren las puertas al visitante consciente.
¿Qué es el turismo afrocolombiano y por qué es tan importante?
El turismo afrocolombiano es una forma de turismo cultural y comunitario que pone en el centro la identidad, la historia y las expresiones vivas de las comunidades afrodescendientes. No se trata de observar desde fuera, sino de vivir experiencias diseñadas y lideradas por las propias comunidades, donde el viajero se convierte en aprendiz y aliado.
Este tipo de turismo:
- Visibiliza una historia que durante siglos fue invisibilizada
- Genera ingresos directos para comunidades locales
- Protege tradiciones orales, musicales y gastronómicas
- Promueve un viaje más humano, responsable y transformador
En Colombia, donde más del 10 % de la población se reconoce como afrodescendiente, este turismo es clave para entender el país en toda su profundidad cultural.
Destinos clave del turismo afrocolombiano en Colombia

Palenque de San Basilio: raíz, lengua y resistencia
Ubicado en el departamento de Bolívar, San Basilio de Palenque es uno de los símbolos más poderosos del legado afro en América Latina. Fundado por personas esclavizadas que escaparon en el siglo XVII, fue el primer pueblo libre de América y hoy es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Aquí se habla el palenquero, una lengua criolla única, y la tradición oral se mantiene viva a través de la música, los rituales funerarios (lumbalú), la medicina tradicional y la cocina. Las visitas guiadas comunitarias permiten conocer la historia desde la voz de sus habitantes, no desde libros externos.

Chocó: selva, tambor y espiritualidad
El Chocó es uno de los territorios con mayor presencia afrodescendiente en Colombia y, al mismo tiempo, uno de los más biodiversos del planeta. Viajar aquí es sumergirse en una cultura profundamente ligada al río, a la selva y a la música como forma de vida.
Ciudades como Quibdó y pueblos ribereños ofrecen experiencias de turismo comunitario donde el viajero puede conocer:
- Cantos tradicionales como los alabaos y chirimías
- Procesiones religiosas afrocatólicas
- Cocinas tradicionales basadas en pescado, coco y hierbas locales
Eventos como las Fiestas de San Pacho (Patrimonio de la Humanidad) muestran cómo la fe, la música y la celebración se entrelazan en una identidad única.
Pacífico colombiano: mar, memoria y saber ancestral
Las costas del Pacífico —Buenaventura, Guapi, Tumaco y Nuquí— son territorios donde la cultura afro se expresa con fuerza. Aquí, el turismo va de la mano del ecoturismo y la vida comunitaria.
Además de playas vírgenes y avistamiento de ballenas, el viajero puede participar en:
- Talleres de cocina tradicional
- Experiencias de pesca artesanal
- Rutas musicales con marimba y cantos tradicionales
La marimba del Pacífico, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, no es solo música: es una forma de narrar la vida, el duelo y la alegría colectiva.

Cartagena y la herencia afrocaribeña urbana
Hablar de turismo en Colombia es, inevitablemente, hablar de Cartagena de Indias. No solo porque sea uno de los destinos más visitados del país, sino porque concentra como pocos lugares una mezcla poderosa de historia, cultura afrocaribeña, patrimonio colonial, gastronomía y vida costera. Cartagena es la puerta de entrada para miles de viajeros internacionales y, al mismo tiempo, un símbolo de la identidad colombiana ante el mundo.
Su importancia turística va mucho más allá de la postal. Cartagena es uno de los centros turísticos mejor estructurados del país, con infraestructura hotelera de alto nivel, conectividad aérea internacional, una agenda cultural activa durante todo el año y una oferta que se adapta tanto a viajeros culturales como a quienes buscan descanso, fiesta o experiencias de lujo.
Más allá de la ciudad amurallada, Cartagena es una ciudad profundamente afrocaribeña. Barrios como Getsemaní concentran expresiones culturales donde la música, el arte urbano y la cocina reflejan esta herencia.
Aquí, el turismo afro se vive en:
- Rutas históricas sobre esclavitud y libertad
- Cocinas populares y mercados locales
- Festivales culturales y expresiones artísticas contemporáneas
Es un destino ideal para entender cómo la cultura afro también se transforma en contextos urbanos.
Un destino clave para entender la historia de Colombia
Cartagena fue uno de los puertos más importantes del Imperio Español en América y un punto central del comercio —legal e ilegal— durante la colonia. Esta historia, marcada también por la esclavitud africana y los procesos de resistencia, sigue presente en su arquitectura, sus murallas y sus barrios tradicionales.
La Ciudad Amurallada, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es uno de los conjuntos históricos mejor conservados de América Latina. Caminar por sus calles es recorrer siglos de historia entre plazas, iglesias, balcones floridos y fortificaciones que protegieron la ciudad de ataques piratas.
Muy cerca, el Castillo de San Felipe de Barajas impresiona no solo por su tamaño, sino por su ingeniería militar. Es una visita imprescindible para entender por qué Cartagena fue considerada una de las ciudades más inexpugnables del continente.
Qué visitar en Cartagena: más allá de lo evidente
Aunque muchos viajeros se quedan solo con la imagen de la ciudad amurallada, Cartagena ofrece mucho más para quien se toma el tiempo de explorarla con calma.
Getsemaní: el alma cultural y afrocaribeña
Getsemaní es el barrio que mejor representa la Cartagena viva. Antiguamente habitado por artesanos, esclavizados y comerciantes, hoy es un epicentro cultural donde confluyen arte urbano, música, danza y vida nocturna local.
Aquí se respira la herencia afrocolombiana en cada esquina: en los tambores que suenan por la noche, en las plazas llenas de gente conversando y en los murales que narran historias de resistencia y libertad. Es uno de los barrios más auténticos para el viajero que busca algo más que turismo tradicional.
Las playas y las islas: el Caribe frente a Cartagena
Aunque las playas urbanas no son el principal atractivo, Cartagena es punto de partida hacia algunos de los mejores escenarios del Caribe colombiano. Las Islas del Rosario y Barú ofrecen aguas cristalinas, arrecifes de coral y experiencias que van desde planes ecológicos hasta turismo de lujo.
Estos destinos complementan la experiencia cultural con descanso y naturaleza, convirtiendo a Cartagena en un lugar ideal para combinar ciudad, historia y mar en un solo viaje.
Música afrocolombiana: el corazón que marca el ritmo
La música es uno de los pilares del turismo afrocolombiano. Ritmos como la cumbia, el bullerengue, la champeta, el currulao y la salsa no son solo géneros musicales: son formas de contar la historia, transmitir saberes y crear comunidad.
Participar en un taller de tambor, asistir a una fiesta local o aprender a bailar con músicos del territorio permite una conexión profunda con la cultura. Para el viajero, es una experiencia emocional que va más allá del espectáculo.
Gastronomía afrocolombiana: sabores con memoria
La cocina afrocolombiana es intensa, aromática y profundamente simbólica. Ingredientes como el coco, el plátano, el pescado, los mariscos y las hierbas tradicionales reflejan la relación con el territorio.
Platos como:
- Arroz con coco
- Encocado de pescado
- Tapao
- Bollos y dulces tradicionales
No solo alimentan, sino que cuentan historias de adaptación, creatividad y resistencia cultural.
Consejos para viajar de forma responsable a territorios afrocolombianos
- Prioriza experiencias lideradas por comunidades locales
- Escucha y pregunta antes de fotografiar personas o rituales
- Valora el tiempo y los saberes ancestrales
- Consume productos y servicios locales
- Viaja con mentalidad de aprendizaje, no de consumo cultural
El turismo afrocolombiano se basa en el respeto y la reciprocidad.
Conclusión
El turismo afrocolombiano es una invitación a viajar de forma más consciente, profunda y humana. Es una oportunidad para descubrir Colombia desde sus raíces, comprender su diversidad y apoyar comunidades que han convertido su cultura en una forma de vida.
Más que un destino, es un encuentro. Y más que un viaje, una experiencia que transforma tanto al viajero como al territorio que lo recibe.













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